15 ago 2011

Hoy me eché a la mar.

Hoy me eché a la mar en mi carabela vagabunda, surcadora de los mares, mi estrella moribunda. Con las velas extendidas, solo mar por delante, con mi pólvora y mi sable, soy temido navegante.

Sin miedo abandoné la perdida isla que llamo hogar, porque, para qué temer y llorar, siendo un errante pirata que dice no saber amar. Aunque incluso como el más bandido, en mis noches solloce recordando que guardo en mi corazón los besos de los labios que bebieron de mi botella de ron.

Sin más equipaje que mi soledad y su destino, llegue queriéndolo sin querer a encontrarme contigo. ¡Linda mirada que todo destrozas que, en un parpadeo, hiciste de mis cañones rosas! Hermosa mirada que todo transformas que hiciste, de mi duro corazón, un trozo de algodón. ¡Oh! dulce mirada y bella sonrisa, que incluso acabas con mi inspiración.

Hoy me eché a la mar en mi carabela vagabunda, surcadora de los mares, mi estrella moribunda. Con las velas extendidas, solo mar por delante, con mi pólvora y mi sable, yo creía ser un temido navegante…

No hay comentarios:

Publicar un comentario