26 jun 2011

Más que un sueño.

No hay cosa menos humana que los sueños. Extraños, bonitos, sin sentido, irrecordables, repetitivos... sueños. Por cuando nos levantamos de golpe por estar soñando, por cuando nos levantamos creyendo que no hemos soñado, por cuando nos levantan y nos estropean un precioso sueño, ¿quién no intenta resintonizarlo? Qué ilusos nosotros que nos los inventamos creyendo que son sueños, y qué ilusos nosotros cuando soñamos despiertos, que eso si que es muy humano...


Y así fue. Se levantó y se incorporó rápido mirando a su alrededor comprobando que no había sido un sueño. Qué tan reales pueden parecer los sueños a veces -se dijo en voz alta-. ¡Y qué manera tan inhumana de ilusionarme! -gritó-. Se asomó y miró por la ventana pero esta vez no estaba ahí el pequeño patio de su casa. Las macetas del balcón coronaban la gran ciudad que se podía ver desde tan alto. Respiró hondo y se dio la vuelta. Allí estaba, no había sido un sueño. De repente la felicidad entró empujada por el fresco aire de la mañana. El sol y dos sonrisas iluminaron la habitación.


3 comentarios:

  1. "¡Y qué manera tan inhumana de ilusionarme!"
    Cuanta razón.

    ResponderEliminar
  2. Pues si, por desgracia, cuanta razon... e.e

    ResponderEliminar
  3. El problema viene cuando los sueños se transforman en pesadillas, aunque no estes dormido

    ResponderEliminar