Blanco y frío petrificado, de mármol tallado.
Señor de reflexiones, donde nace el pensamiento helado.
Inevitable peldaño diario de gustosa subida.
Trono de la sabiduría, monumento de casa, mansión y patio;
sobre ti gobernamos el mundo, ideamos nuestras vidas
y más que fiel esperas, paciente, nuestra llegada.
El trasfondo de estos versos ha nacido en tu seno
pues solo en tu acogida recuerdo tu importancia.
Y como nunca reflejado en verso ajeno,
no podía irme sin hacerte reverencia.
¿Habla de lo que creo que habla?
ResponderEliminarJajajajajaja me da que si...
ResponderEliminarMe gusta! jajajajaja
ResponderEliminarJajajajaja gracias!
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